Categorías
Deportes

Acaba de terminar el curso de informática en el CIFP Majada Marcial y las prácticas en el Cabildo Insular. Su madre no pierde la esperanza de que pueda tener una mayor calidad de vida!!!

A Agoney Rodríguez de León le descubrieron una enfermedad rara con pocos casos denominada el síndrome Stüve-Wiedemann, una displasia ósea congénita caracterizada por estatura baja y curvatura congénita de los huesos largos.

Cuando se lo detectaron, su madre Loli de León se encontraba sola en Las Palmas de Gran Canaria y los médicos le informaron de que las personas que padecían esta enfermedad, en la mayoría de los casos, no sobrevivía.

Hoy, Agoney tiene 20 años y, a pesar de las dificultades, es una persona muy inteligente y nunca abandonó sus estudios. Aunque quizás no pueda valerse por sí mismo físicamente, su inteligencia supera a la de muchos y tiene la capacidad suficiente para seguir aprendiendo y por seguir luchando cada día.

Recientemente, unos meses atrás, ha conseguido su título de informática por el CIFP Majada Marcial, «aunque tampoco fue fácil, puesto que en un principio, al no poder realizar las prácticas, que consistían en el montaje e instalación de cableado y antenas, entre otros y, por su motricidad no podía, le informaron de que no podrían cederle la titulación». Entonces, su madre insistió: «usted sigue ahí, aunque no apruebes, coges conceptos de lo que te gusta y siempre estás aprendiendo». Pudo finalmente hacer las prácticas online y, con esfuerzo, lo sacó adelante.

A Agoney le encanta la informática y es capaz de moverse perfectamente entre las redes sociales. De hecho, en sus prácticas de informática tuvo la oportunidad de realizarlas en el departamento de diseño e imagen del Cabildo Insular e, incluso se ha apuntado para el curso que viene en la Escuela de Arte y también tiene otras aspiraciones.

Sacarse el carné de conducir: una ilusión que no se sabe si llegará

Está claro que este majorero es un lince con las nuevas tecnologías y, a pesar de sus limitaciones, sigue teniendo sueños como todos. A Agoney le encantaría ser DJ. Es más, en estos días que se está celebrando la fiesta de la Carpa en la playa de la Barca, desearía poder ir, pero no puede por falta de accesibilidad, así que se comunicó con la organización para ver si podían adaptar el evento y, en un principio, le dijeron que sí.

Agoney también tiene otro sueño: poder sacarse el carnet de conducir. Sin embargo, Loli preguntó en la autoescuela y dice que nunca llegó a recibir una respuesta por ello.

Por el momento, los médicos no le dan ninguna solución ya que, al tener los huesos débiles, es una operación complicada.

«Está claro que la primera barrera que hay que eliminar es la de la mente. Todos podemos ser discapacitados. No podemos seguir así en este siglo. Todos tenemos los mismos derechos: a tener dignidad, a soñar y que nuestros sueños se cumplan, y no pierdo la esperanza de que mi hijo pueda llegar a tener una mayor calidad de vida».

Fuerteventura sin barreras.La madre de Agoney vive el día a día, pero también piensa en su futuro y es que «vivimos en un isla que no tiene futuro para las personas con discapacidad». Se necesita una igualdad real para estos colectivos y acabar con todas las barreras que impiden su plena participación en la sociedad.

Después tú te quejas de una simple lesión…… Héroes de la vida!

Deja un comentario